Después de tener un bebé, la atención —con razón— se centra en el recién nacido. Pero tu cuerpo también ha vivido un proceso intenso, y el suelo pélvico es una de las zonas que más lo acusa. La buena noticia es que la mayoría de las molestias postparto tienen solución cuando se valoran y se tratan a tiempo.
Qué le pasa al suelo pélvico en el embarazo y el parto
El suelo pélvico es el conjunto de músculos que sostiene la vejiga, el útero y el recto. Durante el embarazo soporta el peso creciente del bebé, y durante el parto se somete a una distensión enorme.
Es normal, por tanto, que tras el parto esa musculatura quede debilitada o que aparezcan molestias. Lo que no es normal —aunque se haya normalizado socialmente— es resignarse a convivir con ellas. Síntomas como las pérdidas de orina, la sensación de peso en la zona genital o el dolor no son un peaje inevitable de la maternidad: son motivo de valoración.
Cuándo hacer la primera valoración postparto
No hay que esperar a tener un problema grave para acudir. Lo recomendable es realizar una primera valoración del suelo pélvico en las semanas posteriores al parto, una vez superado el puerperio inmediato.
Cada caso es distinto —influyen el tipo de parto, si hubo episiotomía, desgarro o cesárea, y tu recuperación general—, así que el momento exacto te lo indicamos en la consulta inicial. La idea es sencilla: valorar pronto para tratar a tiempo y evitar que un problema pequeño se cronifique.
Qué es la valoración ecográfica y por qué importa
En Osteofisiology la valoración postparto se apoya en la ecografía. Esto nos permite ver de forma objetiva —no por suposiciones— el estado del complejo abdomino-lumbo-pélvico: cómo están los órganos pélvicos, si hay diástasis abdominal y si el músculo transverso del abdomen funciona correctamente.
Trabajar con datos objetivos significa que el tratamiento se ajusta a lo que tu cuerpo realmente necesita, y que el seguimiento es medible: vemos la evolución, no solo la intuimos.
La diástasis abdominal: esa "barriga" que no se va
Muchas mujeres notan, meses después del parto, que el abdomen no recupera su forma por mucho ejercicio que hagan. A menudo la causa es una diástasis: la separación de los músculos rectos del abdomen.
La diástasis no se corrige con abdominales clásicos —de hecho, algunos pueden empeorarla—. Necesita un trabajo específico de la musculatura profunda, y por eso conviene valorarla antes de retomar la actividad física intensa. Es uno de los motivos por los que la valoración postparto resulta tan útil.
Recuperar el control y la confianza
Más allá de lo físico, las disfunciones del suelo pélvico afectan a la vida diaria, al deporte y a las relaciones. Recuperar el control de esta zona es también recuperar confianza.
El tratamiento es individualizado y se realiza siempre en un entorno discreto y respetuoso: terapia manual, ejercicio específico, hipopresivos o diatermia según el caso, y pautas para tu día a día. Te acompañamos en cada fase, con el mismo equipo, en nuestros dos centros de Toledo.
Preguntas frecuentes
¿Las pérdidas de orina después del parto se curan?
En la mayoría de los casos, sí. La incontinencia urinaria postparto responde muy bien a la fisioterapia de suelo pélvico cuando se valora y se trata correctamente. No hay que aceptarla como algo permanente.
He tenido una cesárea, ¿también necesito valoración de suelo pélvico?
Sí. Aunque el parto haya sido por cesárea, el embarazo ya ha exigido mucho al suelo pélvico y al abdomen. Además trabajamos la cicatriz y la recuperación del complejo abdomino-lumbo-pélvico.
¿Puedo volver a correr o al gimnasio después del parto?
Sí, pero conviene hacerlo de forma progresiva y tras una valoración. Retomar el impacto o los abdominales intensos demasiado pronto, sobre todo con una diástasis sin tratar, puede empeorar las cosas.
¿Te puedo ayudar?
Pide tu valoración postparto en Osteofisiology.
Valoración ecográfica y un plan adaptado a tu recuperación, en nuestros dos centros de Toledo.